“The Art of Noticing”
I’ve always believed that beauty hides in plain sight—patiently waiting for someone to notice it.
For me, that someone is often the person holding the camera.
When I take photos of details, I’m not just capturing objects. I’m recording moments of quiet intimacy between the world and myself. A folded napkin, a shadow stretched across a wall, a chipped piece of porcelain—these are the things that speak to me louder than any grand view.
Details are love letters in disguise. They remind us that life is not just made of milestones, but of fleeting impressions: the curve of a petal, the way light lingers on glass, the rhythm of a street seen from a window.
My inspiration for noticing comes from slowing down. When I travel, when I walk, when I work in my studio—I let my eyes wander until something pulls at me. And when it does, I pause. I breathe. I let the scene speak before I press the shutter.
In those small, almost invisible moments, I feel most alive.
Because noticing is an act of presence.
And presence, I think, is the purest form of art.
Looking through my camera roll, I realized how much my perception revolves around noticing and appreciating these details.
I want to share with you some images I’ve captured—because it genuinely surprised me to see that this is, in fact, a habit in my daily life, and I believe it’s something that deeply fuels my inspiration.
Thank you for reading me <3
-Mariel
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“ El Arte de Apreciar”
por Mariel Méndez | MARALOVE
Siempre he creído que la belleza se esconde a simple vista, esperando pacientemente a que alguien la note.
Para mí, ese alguien suele ser la persona que sostiene la cámara.
Cuando fotografío detalles, no solo capturo objetos. Registro momentos de íntima quietud entre el mundo y yo.
Una servilleta doblada, una sombra sobre la pared, una pared desgastada… son cosas que me hablan más fuerte que cualquier paisaje grandioso.
Los detalles son cartas de amor disfrazadas.
Nos recuerdan que la vida no se compone solo de grandes momentos, sino de impresiones fugaces: la curva de un pétalo, la manera en que la luz crea un rayo en una ventana, el ritmo de una calle visto desde un balcón.
Mi inspiración para notar nace de la pausa.
Cuando viajo, camino o trabajo en mi estudio, dejo que mis ojos vaguen hasta que algo me llame.
Y cuando algo llama mi atención, me detengo. Respiro. Dejo que la escena hable y trato de capturar esa imagen o momento tomando una foto.
En esos momentos pequeños, casi invisibles, me siento más viva.
Porque notar es un acto de presencia.
Y la presencia, creo, es la forma más pura del arte.
Viendo mi carrete, me di cuenta de mi percepción sobre notar y apreciar estos detalles. Les quiero compartir algunas imágenes que he capturado durante un tiempo. Porque fue como sorpresivo darme cuenta que si en realidad es un hábito de mi vida diaria y creo que es una manera que aporta a mi inspiración.
Gracias por leerme <3
-Mariel